Descripción
Alas que piden salsa y buena compañía
Estas alas enteras traen lo mejor del pollo de pastoreo: piel que dora bonito, carne jugosa y un sabor limpio que acepta cualquier aderezo. Las sacás del frío, las sazonás a tu gusto y en minutos la cocina huele a reunión. Son ideales para ver un partido, para una parrillada improvisada o para resolver la cena con algo que siempre gusta. Si buscás un corte rendidor y divertido, acá lo tenés.
Origen responsable y etiqueta limpia
Elegimos pollo de pastoreo y cuidamos la cadena de frío. Sellamos al vacío para proteger la frescura. Mantenemos una lista corta: solo pollo, sin preservantes, sin aditivos, sin colorantes y libre de gluten. Así llevás a tu mesa proteína honesta, con sabor real y textura superior.
Cómo dejarlas doradas y jugosas
Descongelá en refrigeración. Secá con toalla de cocina; la piel quedará más crocante.
-
Horno: mezclá las alas con aceite de oliva, sal, pimienta, ajo en polvo y paprika. Horneá a 200 °C por 35–45 min, girando a mitad del tiempo.
-
Freidora de aire (air fryer): 190 °C por 20–25 min, sacudí la canasta a mitad de cocción.
-
Parrilla: fuego medio. Dorá 8–10 min por lado y terminá a calor indirecto 5–10 min.
-
Glaseado final (opcional): mezclá miel, mostaza y un toque de limón; pintá en los últimos 5 minutos para un brillo irresistible.
Retirá y reposá 3 minutos. Serví con bastones de apio, tu salsa favorita o un dip de yogur y culantro.
Ideas para disfrutar
-
Estilo búfalo con salsa picante y aderezo de queso.
-
BBQ casera con miel y mostaza.
-
A la parrilla con limón y romero.
-
Orientales con soya, jengibre y ajonjolí tostado.
-
Sin complicaciones: sal, pimienta y buen dorado.
Beneficios que vas a sentir
-
Rinden y gustan a todos.
-
Textura crocante por fuera y jugosa por dentro.
-
Versatilidad real: horno, parrilla o air fryer.
-
Etiqueta limpia y empaque al vacío que cuidan la frescura.
-
Origen confiable: pollo de pastoreo.
Presentación y conservación
-
Presentación de referencia: 500 g por empaque; se despacha al peso.
-
Empaque: al vacío.
-
Almacenamiento: mantener congelado; producto sensible a la temperatura.
-
Consumo: descongelar en refrigeración, abrir y cocinar completamente antes de servir. Evitá recongelar una vez descongelado.